sábado, 28 de febrero de 2015

Religión en las aulas, dice el gobierno





…el Gobierno de España, afortunadamente, no el de México. O bueno, desafortunadamente si mi lector es español. O bueno: afortunadamente si es español y miembro de una cofradía. Y si mi lector no es mexicano ni español, pues mire, no lo sé porque ya me hice bolas un poco. Usted decida.

Pero en fin. El asunto es el siguiente: en España mucha gente que se dedica a la ciencia y su divulgación están poniendo el grito el cielo, a raíz de que en el más reciente BOE (Boletín Oficial del Estado, Feb. 25, 2015), se hace saber que en el currículum de estudio OFICIAL, se incluye la “enseñanza de Religión Católica de la Educación Primaria, de la Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato”. Yo tampoco lo creí en un principio pero helo ahí, con link oficial y todo. 

Es una santísima barbaridad, que si se intentara realizar en México, aún con lo religioso que es el respetable en general, de seguro se rechazaría antes que ipsofactamente. De modo que están justificados los científicos en su justa ira y en su despotricar contra el BOE. 

Pero a lo que voy es a otra cosa: Clara Grima es matemática y divulgadora en España. Es genial así que si puede visite su website, y sígala en Twitter o léala en el excelente sitio de divulgación en español, Naukas. No se va a arrepentir. Y en su excelente artículo en el periódico El Diario, “Magia y mentiras en la escuela”, se une a la protesta en contra de semejantes desfiguros en política pública. Sin embargo, me parece que la maestra Clara, en su justificada indignación, se va un poco pal monte, como dicen en mi rancho. Empezando de rompe y rasga dice:

   “En serio, en pleno siglo XXI me resulta imposible (sí, imposible) entender que existan los horóscopos en las revistas; o las religiones; o que se consuma homeopatía o reiki, por ejemplo. O, al menos, en países de los que llamamos desarrollados. Evidentemente, tanto la homeopatía, como el reiki o los horóscopos son timos que se aprovechan de la falta de conocimiento científico de una parte importante de la población.”

Y digo yo, pues no se altere. O sea, no tanto. 

A mí me parece no sólo posible sino perfectamente razonable la existencia de esas cosas, por más patrañas que sean. El discurso extremo, estilo Richard Dawkins, del que ya he hablado en otra ocasión, simplemente es poco razonable, por más racional que sea. Incluso en países desarrollados, no existe homogeneidad de pensamiento y qué bien que así sea. Y si el reiki o los horóscopos son explicables como dice Clara, por la falta de conocimiento científico, la religión, una expresión mucho más compleja, explicable por la naturaleza misma del ser humano. Si a alguien le parece imposible de entender su mera existencia, creo que hay una falta de empatía hacia quienes físicamente y por sus circunstancias no tienen acceso a la ciencia y a las modernas explicaciones del mundo. En el caso de Dawkins me parece que eso viene de su obvia vida privilegiada; pues los vuelos más altos de la filosofía y la ciencia siempre han sido tan sólo para unos cuantos, y nos deberíamos de sentir afortunados de poder leer esto aquí en línea y poder discutir con gente al otro lado del mundo. Cosa distinta es la ignorancia supina, que aún teniendo acceso se niega a aprender, y ahí sí se puede decir mucho más. 

Pero con todo esto, el ser humano no sólo quiere verdades objetivas: queremos sentido, y la religión es la manera más antigua de dar sentido y consuelo a una existencia con frecuencia no muy llevadera. Además, ateísmo ha habido desde que hay religión: su lento, lento avance simplemente muestra que no a todo mundo le va bien dejar una concepción del mundo con creación y sentido último. Es muy largo de discutir  y el tema lo he tocado ya antes.




Sólo quisiera hacer notar que no creo que la maestra Clara esté en el mismo campo extremo de Dawkins, y seguramente es que se ha de haber enojado tanto con el tema del BOE (que sí es una barrabasada) que sacó las cosas “en caliente”. A cualquiera le pasa, digo yo. A veces también veo algo que me irrita y me pongo a escribir con el ceño aún fruncido y la panza vacía.

Algunos pensadores modernos como Robert Wright, ven el valor social y sicológico en la práctica religiosa y toman posturas moderadas frente a ella sin ser ellos mismos religiosos. Aquí, por ejemplo, Wright hace una contribución muy interesante en el foro de Ciudad de las Ideas 2009 en México, en el que varios ateos de hueso colorado (incluyendo a Christopher Hitchens, el más vitriólico de todos) se enfrentan a tres teístas también apasionados. 

Incluso Carl Sagan, que es ícono tanto de entusiastas de la ciencia como de ateos, delinea en su novela “Contacto” (1985) varios encuentros productivos entre fe y razón, y al final del libro propone una hermosa escena –que desgraciadamente no está en la película– en la que un alienígena increíblemente avanzado que puede hacer arquitectura de galaxias, le explica al científico humano lo que para él significa lo “divino” o misterioso; y le intima que dentro de la secuencia de números aparentemente aleatorios de Pi, existe un “mensaje”. No se lo digo porque realmente merece la pena leerse en el original, pero a lo que voy es que hasta las mentes más racionales y escépticas se pueden dar el lujo de añorar lo trascendente.

Dicho todo lo anterior, es una salvajada lo del BOE en España. Y siga a Carla Grima, porque sus videos y artículos son geniales. Y si le gustan las matemáticas, va a ser doble gozo.





VIDEO DEL DÍA


Vea esta increíble lista de 44 películas que tocan temas filosóficos clásicos y contemporáneos, o bien que toman como su tema la vida de algún filósofo. ¿Cuántas ha visto?:








domingo, 22 de febrero de 2015

Momentos de metal



Via 1MS


El heavy metal es una de esas cosas que se aman o se odian. Así que si el lector es fan de Camilo Sesto, de Justin Bieber, de polkas ó de cantos tiroleses, favor de abstenerse de continuar con este post.

El heavy metal no es sólo música, por supuesto: es actitud. Te enamora en la adolescencia o no lo hace, y es agresión y rebeldía; es teatralidad. Mezcla el humor involuntario pero muchas veces reconocido, el idealismo, el ansia de ser cool, la curiosidad por el “lado oscuro”.

O sea que es la mejor música que hay.

Para ser sinceros, la primera vez que oí heavy metal fue de manera casual y sin poner demasiada atención, y en aquel entonces –finales de los setenta– y acostumbrado a que lo más pesado que oía era Queen, sí me repelió. Pero en 1980 pasó algo inusitado: salió el disco British Steel de Judas Priest, y vi el video de su hit “Breaking the Law”.

Y aunque es una cosa increíblemente ridícula y hoy en día hasta los Payasónicos tienen canciones más pesadas que esa, aquello fue amor a primera vista y para siempre. Hay que ver las expresiones de total seriedad de los músicos –mientras asaltan un banco con guitarras y se roban un disco de la caja fuerte– para decir, “ESO es no perder estilo”.

Claro que si usted es fan de escuchar sólo ópera ó merengue ó jazz, me va a decir que estoy desvariando y que el heavy metal es una payasada. Pero la teatralidad es parte intrínseca de él, al igual que lo es tocar con cuernos ó piñas ó panamás en la cabeza en los otros estilos que menciono. Y además de la teatralidad y la socarronería, el heavy metal ha atraído a sus filas a muchos de los virtuosos de la historia del rock, que pueden tocar en este estilo a sus anchas y a todo volumen. Paganini era, pues, un metalero del siglo 18; ni más ni menos. Es más, hasta le decían “El Violinista del Diablo” y seguro que si viviera en nuestros días las portadas de sus discos tendrían gárgolas y volcanes y fulanas con poca ropa. 

Dicho todo lo anterior, no supongo que si a usted no le gusta el heavy metal, de repente le empiece a gustar con los ejemplos que voy a poner aquí. Pero escuche por lo menos el último y dígame que no es música de la más alta calidad. 

Y para los que sí son fans, pues no les tengo que decir absolutamente nada más, salvo que van a disfrutar mucho estos cinco momentos que considero perfectos. Ahora, para apreciarlos al máximo, por favor háganme caso y al ver los videos, escuchen solamente las partes que menciono de cada uno. Son todas instrumentales, y son todas geniales. 

La selección incluye proto-metal con Deep Purple y Richie Blackmore, uno de los guitarristas más importantes de la historia del rock; Judas Priest y el guitarrista Glenn Tipton tocando uno de los solos más memorables que hay en una canción a medio tiempo; los alemanes de Accept en toda la gloria de la agresión metálica; Black Sabbath con un solo obsesionante de Tommy Iommi sobre un riff pesado y oscuro; y finalmente virtuosismo puro con Yngwie Malmsteen, creador del estilo “neoclásico” de metal.


DEEP PURPLE, Child in Time (1970)
3:17-6:06


JUDAS PRIEST, Beyond the Realms of Death (1978)
3:02-4:41


ACCEPT, Princess of the Dawn (1983)
2:43-4:58


BLACK SABBATH, Zero the Hero (1983)
4:15-6:02


YNGWIE MALMSTEEN, Black Star (1984)
Toda la canción.